Farmer's Voice

Daniel Green sobre su primer trimestre como presidente de la ITGA

Es para mí un gran honor escribir esta primera nota desde mi elección al cargo de presidente durante la Asamblea Anual realizada en septiembre pasado.  He disfrutado estos primeros meses y es mi deseo trabajar con los miembros de la ITGA en pos del logro de grandes cosas para beneficio de los productores de tabaco a quienes representamos.

Nuestra más reciente Asamblea Anual fue de gran significación, habiéndose aprobado en ella nuestra nueva estrategia orientada claramente al objetivo de enfocarnos en aquellas cuestiones que afectan verdaderamente la sostenibilidad del productor.  Para mí, esto no se traduce más que en apoyar medidas que aseguren que los productores responsables puedan con sus operaciones productivas proveer una buena vida a sus familias.  Y lo que es más importante, esto incluye una producción de tabaco rentable, pero también debe incluir esfuerzos para apoyar otras actividades que complementen su producción tabacalera y que mejoren su calidad de vida.

Al finalizar la comercialización de una cosecha y con la iniciación de la próxima campaña, se ha tornado una práctica normal entre los productores de tabaco comentar lo desafiante que ha sido el año y expresar sus sinceras esperanzas de que el siguiente y la nueva cosecha sean mejores.  Lamentablemente, muchos productores han llegado a darse cuenta del hecho de que tanto el desafío como el cambio son características habituales del cultivo de tabaco, y justificadamente esperan que la próxima cosecha sea aun más desafiante que la anterior.  El renovado enfoque de la ITGA en la sostenibilidad de los productores es oportuno y necesario.  Debemos procurar que todos los participantes de la industria, incluyendo los encargados de políticas en los ámbitos locales, nacionales e internacionales, entiendan los peculiares desafíos que enfrentan los productores de tabaco y den su apoyo a medidas que les ofrezcan a ellos la oportunidad de ser exitosos.

Fue increíble presenciar la animosidad hacia los productores de tabaco en la COP7 en la India, el pasado noviembre.  Deseo felicitar a nuestros miembros indios por sus grandes esfuerzos y arduo trabajo realizados para organizar a los productores locales y lograr la participación de ellos y de otros actores de la industria en los debates del CMCT.  Cientos de productores se manifestaron pacíficamente para atraer una muy merecida atención hacia su forma y medio de vida, y hacia su contribución a la sociedad, sólo para ser rechazados con violencia por la jefa de la Secretaría del CMCT, quien se refirió a los productores como gente "manipuladora" que alberga un "conflicto de interés".  La insistencia de los activistas antitabaco en evitar discusiones e interacciones con los productores, especialmente a la luz de las exigencias que contempla el Artículo 17 con respecto a buscar alternativas viables de diversificación, demuestra mucha ignorancia de la difícil situación que viven los productores y no genera más que oportunidades perdidas.  Debemos continuar insistiendo en nuestra participación en el proceso.

Desde la perspectiva del mercado, estamos enfrentando vientos en contra para alcanzar un equilibrio mundial entre oferta y demanda.  Incluso ante condiciones climáticas desfavorables que han reducido el volumen total de tabaco producido en muchos mercados en las últimas dos campañas, el mercado tanto para el tabaco Virginia como para el burley sigue siendo débil.  Por ejemplo, en EE.UU., el exceso de precipitaciones provocó una caída del 30% de la producción proyectada para la cosecha de burley en 2016; no obstante, la industria ha solicitado que en 2017 se reduzca el número de hectáreas plantadas.  En el intertanto, una de las compañías tabacaleras más grandes del mundo, propietaria de las marcas de mezcla americana más exitosas del mercado, está promocionando su transformación de una compañía fabricante de cigarrillos combustibles a una enfocada en la producción de productos de riesgo reducido, principalmente a través de la distribución de los nuevos productos "heat-not-burn" en reemplazo de los cigarrillos tradicionales.  El éxito de estos productos en Japón es indiscutible y han sido considerablemente más exitosos que los dispositivos electrónicos, tan prevalentes en otros mercados.  Aunque habrá que esperar para saber cuánta participación de mercado podrán ganar estos  productos a medida que son introducidos en los grandes mercados de cigarrillos, es indudable que ellos requieren mucho menos tabaco que los cigarrillos tradicionales y que contribuirán a reducir la demanda de tabaco en hoja.  Por el lado positivo, ellos sí requieren más tabaco en hoja que los dispositivos electrónicos.

Estos son los problemas complicados y en rápida evolución que concentrarán el interés de los productores en el futuro cercano.  Son muchas las materias interesantes y preocupantes que tenemos que discutir durante nuestras próximas reuniones regionales que ya se inician.  Espero verles a muchos de ustedes en ellas, y pretendo asistir a ellas siempre que sea posible, para analizar la mejor reacción ante estos desafíos y la forma en que podemos ser proactivos para cambiar las cosas y asegurar de esa manera el éxito de los productores de tabaco.